Después de varios retrasos y especulaciones, James Bond está listo para volver a los cines. El próximo 30 de septiembre se estrenará la última película de la saga llamada No time to Die. Con Daniel Craig una vez más en la piel del agente 007, este film tiene una duración de dos horas y 43 minutos. Además, para la despedida del actor de este personaje, también se podrá ver en formato 3D y especiales como IMAX o 4D. 

Esta cinta no es una de las más esperadas solo por volver a ver a James Bond en acción, sino también porque Craig se retira tras cinco apariciones. Fue el mismo actor el que confirmó que no volvería como el espía británico y, por eso, la producción ya se dispuso a encontrar otro protagonista. La lista de candidatos es amplia y el público ya eligió a un favorito

Sin embargo, cabe destacar que Daniel dejará la vara muy alta. Esto se debe, primero que nada, a que es uno de los actores mejores pagos de esta franquicia, ya que según trascendió, para el último film le habrían ofrecido 150 millones de dólares. Y además No time to Die es la más cara de todas las películas de James Bond

La agencia estatal británica Companies House aseguró que los costos de esta producción fueron de un estimado de 280 millones de dólares. A su vez, la cantidad de retrasos del largometraje por el COVID aumentaron esta cifra a unos 314 millones de dólares. 

Pero, por si esto fuera poco, a todo es dineral hay que agregarle el presupuesto establecido para la promoción de la película, el cual según dicho medio rondaría los 464 millones. Es decir, para equilibrar lo gastado a la hora de producir una vez más a James Bond y para que sea considerada un éxito en taquilla, la recaudación de este cierre de ciclo debería ser de no menos de 900 millones de dólares. 

Es más, el acuerdo con MGM establece que la producción obtendrá el 50% de los ingresos en taquilla. Tal es así que, para poder ganar más de lo que fue invertido, el ya mencionado precio sería el único que podría equiparar tanto gasto.