Seas fanático del fútbol o no, es imposible negar la virtud y el mágico talento que corría por las venas de Diego Armando Maradona. Desde pequeño, al jugar a la pelota, demostró que no iba a ser un jugador más. Supo enfrentarse a las adversidades con coraje y valentía. Pero esto no es casualidad. El Diez tenía una personalidad avasallante y una seguridad imponente. Sin embargo, también ciertas debilidades y demonios que, de alguna manera, opacaron su genialidad. 

En su carta natal, se pueden apreciar aquellos aspectos que lo convirtieron en un ídolo, así como también las dificultades más profundas. En astrología, se suele utilizar el estudio de carta astral para conocer en detalle las fortalezas y debilidades de una persona.  

A diferencia de lo que se piensa, la astrología no es predictiva. De hecho, el objetivo de esta disciplina no es contarte lo que te va a pasar tal día según tu signo como se ha difundido por años en los horóscopos de las revistas. La astrología es mucho más que eso y, tal es así, que está teniendo un increíble boom en todo el mundo.

Por eso, en el día que Diego hubiera cumplido 61 años, veremos cómo era su personalidad, según su Sol, Luna y Ascendente, tres elementos súper importantes en la carta. Maradona nació el 30 de octubre de 1960, es decir, que su Sol, que es la esencia de una persona, estaba situado en el signo de Escorpio. Este es un signo de agua (como Cáncer y Piscis) y de modalidad fija (como Tauro, Leo y Acuario).

En Escorpio se navegan aguas profundas e intensas. A diferencia de sus compañeros Cáncer y Piscis, este signo es mucho más indagador, directo y realista. No se conforma con vivir en un mundo ideal plagado de fantasía, Escorpio quiere vivir y concretar todo lo que se propone.

Sin dudas, es un gran estratega, no por nada está gobernado por Plutón y también por Marte, signo de la acción. Los Escorpio de Sol son apasionados, misteriosos, muy directos y, a veces, reservados (en este caso, depende también de otros aspectos de la carta, como dónde está Mercurio).  

En tanto, Diego tenía a su Luna en Piscis. La Luna se relaciona al vínculo maternal y a las emociones más naturales de una persona. Es el lugar de confort. Estando en Piscis hay mucho poder de imaginación, son idealistas y muy románticos.

Por otro lado, tiene un talento artístico poderoso. Hay que recordar que Maradona no solo era un extraordinario jugador de fútbol, también demostró que tenía un ritmo increíble tanto para el baile como para el canto. Algo importante a destacar de su Luna es que se encontraba en la casa 5.

Todos los planetas además de estar en un signo se encuentran en una casa determinada y esto indica en qué ámbitos de la vida se van a ver reflejados estos elementos lunares. La casa 5 gobierna a Leo y estando aquí en la Luna, se puede decir que Maradona tenía una necesidad de hacerse notar, de ser admirado por los demás, en el fondo él quería ser amado, de la manera más pura posible. Por otro lado, es importante destacar que ante conflictos, las personas con esta casa y encima en Piscis pueden actuar de manera infantil y caprichosa. 

En tanto, el Ascendente de Diego estaba, al igual que su Sol, en Escorpio. El ascendente es un punto muy importante de la carta natal, pero no un planeta. Indica cómo nos mostramos a los demás y también marcará qué aspectos de nuestra vida debemos aprender. Teniendo el Sol y el Ascendente en el mismo signo este camino se verá facilitado, ya que su identidad concuerda con el aprendizaje y, de alguna manera, la energía de Escorpio se verá más exaltada.

Las personas con el ascendente en Escorpio tienen una profundidad inalcanzable, son magnéticos, intuitivos y controladores. A veces, pueden ser autoritarios, sobre todo cuando las cosas no salen como quieren. A pesar de la oscuridad que los puede acompañar a lo largo de su vida, tienen una capacidad de regenerarse y combatir como nadie. Son personas que se enfrentan a las adversidades como sea.

La carta natal de Diego Maradona está casi en su totalidad dominada por el elemento agua. Esto explica por qué las emociones jugaron un papel muy importante a lo largo de vida, al punto de en algún momento no poder controlarlas y caer adicciones y en la autodestrucción. 


Finalmente, otro punto interesante a destacar en la carta de Diego Maradona es que tenía tres planetas en la casa 12, que gobierna a Piscis y, por lo tanto, todo lo que tiene que ver con el inconsciente y el colectivo. Diego no solo tenía al Sol en la 12, también Mercurio, planeta de la Comunicación y que también estaba en Escorpio (lo que lo hacía una persona picante y ácida a la hora de expresarse), y a Neptuno, regente de su Luna también en Piscis.

Esto lo hacía una persona extremadamente sensible ante el dolor del otro. Lo hacía consciente de las desigualdades sociales y, de alguna manera, le permitía no olvidarse de su pasado. A pesar de la enorme fortuna que generó, nunca dejó a un lado a aquel niño que comenzó jugando al fútbol en Villa Fiorito. Y eso fue también lo que lo hizo ser una persona única.