Como cada año, la Met Gala dio que hablar por días. Pero, en esta ocasión, uno de los momentos más llamativos fue precisamente una historia romántica. Es que, cuando Blake Lively desplegó su impactante vestido, la mirada enamorada y los aplausos de Ryan Reynolds no tardaron en llegar. Quienes registraron esa escena, rápidamente publicaron los videos y los usuarios enloquecieron en redes sociales deseando una pareja como la de estas dos celebridades. ¿Cómo comenzó todo?

Blake Lively y Ryan Reynolds se conocieron en 2010 durante el rodaje de la película Green Lantern de DC Comics, donde el actor protagonizó en la piel de Linterna Verde y ella se destacó como Carol Ferris. El flechazo fue instantáneo: un año más tarde, comenzaron a salir para finalmente dar el “sí, quiero” en 2012. De este modo, se convirtieron en una de las parejas más queridas de Hollywood. Es que no sólo se muestran como una dupla atractiva y talentosa, sino que además tienen un gran sentido del humor.

La familia se amplió al poco tiempo con la llegada de sus tres hijas: James en 2014, Inez en 2016 y Betty en 2019. Y aunque no ocultan su amor, conocen muy bien cómo preservar la intimidad, compartiendo públicamente solo lo justo y necesario. Por ejemplo, es sabido que son grandes amigos de Taylor Swift y que la cantante hasta tituló a una canción con el nombre de su tercera niña en el álbum Folklore para homenajear su amistad.

Desde hace más de una década, Blake Lively y Ryan Reynolds se han vuelto verdaderamente inseparables. Desfilan por alfombras rojas, se acompañan mutuamente en las presentaciones de sus nuevos proyectos, pasean por el mundo y han demostrado ser compañeros excepcionales. Pero… ¿Qué es exactamente lo que los distingue del resto de las parejas? ¡Su humor! Constantemente, bromean uno sobre el otro a través de redes sociales, cada vez subiendo un poco más la vara a modo de desafío.

Por ejemplo, él comparte imágenes de su esposa con su rostro cortado o ella bromea con la clásica confusión entre Ryan Reynolds y Ryan Gosling. La ironía es característica de su vínculo aunque, de todos modos, mantienen un bajo perfil. La protagonista de Gossip Girl -que acaba de confirmar la secuela de A Simple Favor- y el actor de Deadpool tienen muy en claro cómo conservar su vida privada para luego deslumbrar con cada aparición pública.