La ciencia ficción tiene ese poder magnético difícil de explicar. Es que aunque el relato pueda, en la mayoría de los casos, estar alejado de la realidad, si está bien estructurado y guionado, se puede convertir en una gran pieza audiovisual. Claro que a esto hay que sumarle la manera en la que se trabaja la estética, la fotografía y los efectos especiales, tres componentes esenciales del género. Night Sky es la última serie estrenada en Amazon Prime Video y se ubica en la senda de este tipo de historias. 

El show sigue a una pareja de más de 70 años que habita en una casa alejada de la ciudad de Illinois, en Estados Unidos. Pero detrás de su aparentemente vida tranquila esconden un extraño y misterioso secreto: utilizan un portal para teletransportarse a un mundo desconocido que nada tiene que ver con la Tierra. 

Uno de los primeros elementos a destacar de Night Sky es la utilización del multilenguaje. La serie está hablada tanto en inglés como en castellano, algo que por cierto no se suele ver en demasiadas producciones del streaming. El show hace uso de ambos idiomas porque coexisten dos historias en ubicaciones muy distantes. Mientras tenemos a Irene y a Franklin en Estados Unidos, Stella y Toni habitan en Argentina. Cada uno de los escenarios es vital para el relato y también permitirá que el espectador se sumerja en la cotidianidad de ellos mismos. Hay que mencionar aquí que, por supuesto, la fotografía a cargo de Andrew Wehde, Pablo Desanzo y Ashley Connor es destacable y juega un rol fundamental en la serie.

Sin embargo y a pesar de este ensamble tan interesante como particular, la trama no termina de ser muy clara y cuesta entender cuáles son sus objetivos. Aún así una pequeña ventana de intriga se abre hacia el final del episodio 2, en donde la historia empieza a tomar un poco más de color, o, por lo menos, va mostrando mucho más misterio.

Night Sky posee un gran trabajo visual y además en su guion se permite algunas escenas emotivas. En este sentido, el punto es principalmente para sus protagonistas, los ganadores de la Academia, Sissy Spacek y J.K. Simmons, quienes logran transmitir el amor que se tiene esta pareja que intuye que llegó la hora de separarse. Ambos construyen un lazo muy fuerte, tierno y comprometido que también se incluye como otro de los fuertes de la serie.  Por otro lado, Julieta Zylberberg y Rocío Hernández hacen lo propio en este difícil pero muy cercano vínculo entre madre e hija, que con el correr de los episodios será fuente de grandes revelaciones. 

La serie tiene ocho episodios en total y está creada por Holden Miller y Daniel C. Connolly. Además, cuenta con la dirección de Juan José Campanella, el ganador del Oscar por El Secreto de sus Ojos, y Philip Martin. 

En conclusión, para los amantes de la ciencia ficción, Night Sky resultará un interesante relato, aunque, por momentos, algo confuso. No obstante, es necesario tener paciencia porque con el tiempo, en los capítulos se irán generando atmósferas de más intriga en las que, sin dudas, uno se quedará con ganas de ver más, de saber lo que ocurre y de entender cuáles son los propósitos de cada personaje.