En más de una ocasión me ha sucedido que hablar con alguien mayor que yo me choca por lo diferentes que son nuestros pensamientos. Y, eso mismo es lo que plantean Sebastián y Humberto Zurita en la nueva serie que acaban de estrenar por Star Plus: El Galán, la tv cambió, él no. Padre e hijo se embarcan en esta nueva aventura en la que le dan vida al mismo personaje mediante el planteo de una pregunta: ¿se termina la carrera de un actor cuando pasa a ser un adulto mayor? 

El Galán, la tv cambió, él no sigue la vida de Fabián Delmar, un galán de telenovela de los años 80/90 que de un día para el otro deja México y se va a un crucero a ser el animador. Pero, tras treinta años desaparecido de su país natal, decide regresar aunque, cuando baja del avión no se encuentra con el recibimiento que esperaba. El mundo cambió y él dejó de ser una estrella, incluso, para los medios de comunicación y ahí es cuándo debe darse cuenta que su carrera ya no tiene el mismo respeto. 

Tal es así que Fabián hace todo para volver a ser quién era, pero antes debe actualizarse. Sin dudas, se trata de una historia que pocas veces los actores se han animado a plantear, pero que los Zurita supieron plasmar a la perfección. Disponible a través de Star Plus, que acaba de lanzar los 12 episodios en su totalidad, El Galán tiene una mezcla de dramatismo, realidad, ficción y comedia con un humor irónico dispuesto a enfocarse en dos mundos opuestos

Fabián Delmar es interpretado por Humberto Zurita en su versión más adulta y por Sebastián Zurita en su versión más jóven. En esta ocasión padre e hijo no sólo demuestran lo parecidos que son, sino también sus dotes actorales. El primero de ellos, Humberto, le da vida a un hombre completamente desconcertado y el cual sigue creyendo que se puede llevar el mundo por delante, más allá de chocarse con una dura realidad. 

Por otro lado, Sebastián, en la versión más joven de Fabián Delmar, interpreta a un hombre que sí se lleva el mundo por delante. El Galán de la época, como bien dice el título, el cual deja a todos impactados con su presencia, pero que de repente pierde todo. En ambos casos, tanto con él formando parte del pasado y con Humberto siendo el del presente, es muy fácil conectar con los sentimientos del personaje ya que los dos lograron enfocarse en el mismo costado del personaje: su arrogancia. 

Sin embargo, la realidad es que lo que más deja en evidencia El Galán es el increíble choque entre generaciones que existen. En especial claro, las redes sociales son las que más se llevan la atención en este caso. “No llamarás la atención hasta que no te hagas viral”, es una de las frases que dice el representante de Fabián Delmar en la serie y la cual el protagonista no logra entender. Pero, por si esto fuera poco, este tipo de cosas están mostradas hasta en el más mínimo detalle. 

Pues, uno de los claros ejemplos es que el protagonista tiene un celular bien antiguo, uno de esos que cuando se caen no se rompen y hasta tienen antena. Este tipo de detalles, en los cuales se ve cómo ambientaron la historia para mostrar la decadencia en la que está Fabián, es uno de los puntos a favor de El Galán. Eso sí, la realidad es que por momentos parece un poco exagerado lo anticuado que es, justamente por la cantidad de detalles que se le han agregado. 

Aunque, a decir verdad, El Galán no tiene más que ese pequeño detalle en contra ya que, lo demás es inigualable. Su guión, su ambientación y hasta cómo logran mostrar México desde el punto de vista actual, pero también haciendo un recorrido por cómo eran sus telenovelas antes. Cómo juegan con la cultura antigua del país plasmando el nivel de producción llegará hasta el punto más emocionante de más de un espectador. Tal es así que, se podría decir, esta es una ficción digna de disfrutar.