El terror regresa a la pantalla grande una vez más de la mano de Blumhouse, con una película dirigida por Scott Derrickson. El realizador detrás de la primera aparición de Doctor Strange dentro del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU) traer una nueva historia de terror psicológico que cuenta con Ethan Hawke como su villano y principal figura, y dos niños que la protagonizan: El teléfono negro.

Inspirada en un cuento corto escrito por Joe Hill, el hijo de Stephen King, El teléfono negro se ambienta en la década del 70 y nos muestra un pequeño pueblo en los Estados Unidos en donde se empiezan a dar una serie de secuestros. Nadie conoce la identidad del “Raptor”, como lo nombran al criminal, y lo único que se sabe es que en cada escena del crimen de la que se llevó un niño dejó como marca un par de globos negros.

Con una construcción que apunta a generar tensión, que cada tanto se rompe con los viejos y confiables jumpscares, algunas dosis de realismo mágico sostienen la trama de una película a la que no hay que pedirle demasiadas explicaciones a riesgo de perderse entre lógicas imposibles. El montaje es uno de los puntos altos en este nuevo film de Scott Derrickson, gracias al trabajo de Brett Jutkiewicz, con experiencia en terror (Scream, Ready or not) y en producciones más adolescentes (Stranger Things).

El teléfono negro apoya la mayor parte de su relato en el vínculo que construyen el Raptor (Hawke) y Finn, interpretado por un aceptable Mason Thames en su primer gran rol en la pantalla grande y su tercer trabajo como profesional. En un tono mucho más oscuro que el que se vio en Moon Knight, Ethan Hawke construye a un personaje sádico y desagradable, completamente loco, sin la necesidad de caer en las exageraciones que a veces se vuelven los lugares comunes para este tipo de personajes. La tercera pata de la película es la que pone el personaje de Gwen, la hermana de Finn, interpretada por una gran Madeleine McGraw, que tiene una gran presencia y mucho carisma, condimentos que dejan en claro la gran carrera que tiene por delante. 

+Qué pasó entre Scott Derrickson y Marvel

Como se dijo, Scott Derrickson fue el encargado de dirigir la primera película de Doctor Strange en el MCU e iba a ser quien llevara los hilos de la segunda. Sin embargo, las diferencias creativas anticiparon su salida y luego pusieron a Sam Raimi en escena. ¿Qué pasó? Lo que más le molestó a Derrickson fue la imposibilidad de hacer un producto más cercano a los cánones del terror y no tan family friendly como el resto del MCU.