El coming of age es un género que ha regalado grandes obras como Boyhood, de Richard Linklater, que fue filmada a lo largo de doce años, Cuenta Conmigo, o las recientes Lady Bird, de Greta Gerwig, y Eighth Grade, de Bo Burnham. Desde Europa, llegó una de las producciones más reconocidas por los que aman este tipo de historias: La Vida de Adele. Se trata de una película dirigida por Abdellatif Kechiche e inspirada en la novela gráfica de Julie Maroh.

La Vida de Adele catapultó a la fama a sus protagonistas, Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos, que tuvieron un rodaje complicado y hasta llegaron a decir que no volverían a trabajar con Kechiche. El nivel de meticulosidad con el que el realizador trabajó en cada escena hizo que esta producción, que de por sí ya era larga y se extiende por casi tres horas, llevara más tiempo del que en realidad se había estipulado.

Las demoras en el set hicieron que la producción tuviera que repensarse y redefinirse. Más allá de las libertades creativas que se puedan tomar a la hora de adaptar un material escrito a la pantalla grande o en forma de serie, por lo general se suele respetar su esencia, su principio, nudo y desenlace. En el caso de La Vida de Adele, esto no se respeto y la película tuvo un final diferente al de la obra de Maroh.

Elena Manrique, productora de la película, contó que “la película se dividió en tres partes, y lo que vieron son la 1 y la 2”. En este contexto, señaló: “La parte 3 se rodó, porque el cómic era largo, pero nunca se llegó a montar y ahí se quedó”. Manrique destacó que a diferencia de la novela gráfica, que “termina de una forma súper triste”, la película de Kechiche es más esperanzadora por su final abierto. “Nunca sabemos lo que pasa con Adele, señaló.

¿Qué posibilidades hay de ver el verdadero final de La Vida de Adele?

Aunque los amantes de esta película puedan pedir por una continuación, o los defensores de las obras originales pidan que se respete el material de origen al pie de la letra, todo indica que La Vida de Adele nunca mostrará las imágenes que se grabaron. Manrique aseguró haber visto el material sin editar, pero que “nunca se hizo nada”. Además, señaló lo complejo que fue para Seydoux y Exarchopoulos este largometraje.

“Fue un rodaje tan exigente para las actrices. Ellas se exponen muchísimo. Terminaron agotadas psicológicamente", aseveró. Por otra parte, señaló que el presupuesto “aumentó muchísimo” y explicó que las razones tenían que ver con el trabajo como director de Kechiche. Abdellatif es muy minucioso, entonces tiene clarísimo lo que quiere, luego es verdad que tiene un resultado. Rezuma absolutamente verdad”, aseguró.