A principios de los 90, cuando todavía era completamente desconocido, un consagrado Harvey Keitel se topó con el libreto de una película que prometía mucho: Perros de la calle. Decidido a hacerla realidad, se convirtió no solo en uno de sus protagonistas sino también en uno de los productores más importantes para que el primer film de Quentin Tarantino se hiciera realidad. A partir de ese momento, su carrera comenzó a crecer a pasos agigantados de la mano de Miramax y títulos como Pulp Fiction y Kill Bill.

Con el paso de los años, Quentin Tarantino pasó a ser considerado un experto en el mundo del cine. El realizador no solo era capaz de crear proyectos increíbles para la pantalla grande sino que también tenía un conocimiento sin igual en términos de historia del cine a nivel mundial. Entonces, comenzó a circular un rumor en torno a su formación como cineasta, que tenía que ver con uno de los trabajos que había tenido cuando todavía no era famoso.

En la década del 80, Quentin Tarantino trabajó en una tienda de videos llamada Manhattan Beach Video Archives que quedaba en Los Ángeles. Fueron cinco años que el realizador pasó allí, en donde conoció a Roger Avary que sería el coequiper con el que escribiría Pulp Fiction. En este sentido, se decía que Quentin Tarantino se había formado como realizador y era un gran conocedor del mundo del cine gracias a los años que trabajó en esta tienda de videos. Sin embargo, él se encargó de desmentirlo.

En una entrevista que tuvo con Dana Carvey en el show de Jimmy Kimmel, Quentin Tarantino fue consultado por la influencia de la tienda en su carrera. “Es una buena pregunta. Mucha gente dice: 'Ah, se volvió en un experto en cine por trabajar en esta tienda de videos por cinco años' o el tiempo que hay estado. Y no. Me contrataron en esta prestigiosa tienda de videos porque era un experto en cine”, aclaró el director de Kill Bill.

+La influencia de Manhattan Beach Video Archives en Quentin Tarantino

Más allá de que no haya sido la génesis de su amor y su conocimiento por el cine, Quentin Tarantino le guarda un cariño especial a Manhattan Beach Video Archives al punto de que, según contó, cuando la tienda se fundió él se pudo quedar con todos los videos que había allí, junto con las estanterías de madera que se usaban para mostrar el catálogo. En la misma entrevista mencionada, Tarantino explicó que si bien no aprendió de cine desde cero gracias a esta tienda, si lo ayudó a consolidarse. “Me permitió estar 5 años sin hacer nada más que sumergirme por completo en las películas”, explicó.