Christopher Reeve fue criado por su madre tras el divorcio de sus padres en 1956. Él estudió en la Princeton Day School, donde trabajaba de ayudante del director de la orquesta del instituto. Además de cantar en un coro local como barítono y de trabajar desde la adolescencia, debutó como actor a sus quince años en el Williamstown Theatre Festival. Este camino que inició desde tan joven sería parte integral de su vida adulta.

Luego de su debut en Broadway en 1976, en la obra A Matter of Gravity junto a Katharine Hepburn, Reeve consiguió el rol del villano Ben Harper en la novela For Love or Life y un papel menor en la cinta Grey Lady Down, en 1976. Se dedicó a participar en obras de Broadway que lo satisfacían como intérprete, pero no lograba una diferencia económica, por lo que pensó en dejar esa actividad y trabajar junto a su padre. En ese entonces se enteró de que buscaban un actor para interpretar a Superman.

Richar Donner no dudó en elegirlo para el papel de Clark Kent/Superman. Después de todo, estaban buscando un actor poco conocido y las características de Christopher Reeve lo convirtieron en alguien perfecto para ese rol: deportista, excelente nadador, aficionado al hockey sobre hielo y la equitación, piloto licenciado, todo sumado a un físico privilegiado con 1,93 metros de estatura.

Superman fue una película pionera en su tipo que juntó a un elenco de lujo con Gene Hackman como Lex Luthor, Marlon Brando como Jor-El y Margot Kidder como Lois Lane, el film fue un éxito total en la taquilla internacional y convirtió a Reeve en una estrella mundial. Posteriormente llegaron tres secuelas de la saga: Superman II en 1980, Superman III en 1983 y Superman IV en 1987, esta última la menos exitosa de la franquicia.

Otros títulos en la filmografía de Christopher Reeve incluyen Somewhere in Time junto a Jane Seymour, Death Trap, Monsignor, Las Bostonianas, Anna Karenina, Street Smart, Speechless y una cinta de horror muy recordada por el público que sería la última película del actor antes de su terrible accidente: Village of the Damned, dirigida por John Carpenter.

Una vida increíble, digna de Superman

En 1995, más precisamente el 27 de mayo de ese año, durante un concurso de equitación con salto de obstáculos en Virginia, al intentar superar un escollo cayó de cabeza desde su caballo, lo que le provocó la fractura de dos vértebras cervicales y le seccionó la médula espinal. Esta lesión lo dejaría postrado en una silla de ruedas con respiración asistida y la certeza de que esa terrible condición sería de carácter irreversible.

Sin embargo, Christopher Reeve no se quedó quieto y creó una fundación y colaboró junto con su esposa con programas de becas que otorgaron más de $16 millones de dólares a organizaciones que ayudan a las personas que viven con parálisis. También sumaron en la fundación un Centro de Recursos para la Parálisis, que ayudó a miles de personas que viven con esta dificultad y a sus familias a conseguir los instrumentos útiles y necesarios para el estilo de vida que estas personas requieren.

En 1997, dos años después de su accidente, Reeve debutó como director con el filme para TV In the Gloaming, sobre un joven con sida que va a pasar sus últimos días en compañía de su familia. Al año siguiente protagoniza La Ventana de Enfrente, junto a Daryl Hannah y participó en las series Sesame Street, The Practice y en Smallville como Virgil Swann, un científico que le dio a Clark Kent, en este caso Tom Welling, claves sobre su verdadero origen, siendo estos dos de los episodios con mayor audiencia de la serie.

En octubre de 2004 fue atendido por un problema de hipotensión causado por una sepsis. A consecuencia del tratamiento con antibióticos para esa infección, Christopher Reeve sufrió un ataque cardíaco el día 9 del mismo mes, entrando en coma sostenido y llevado al Hospital North Westchester de Mount Kisco. Christopher Reeve fallecería dieciocho horas más tarde, el 10 de octubre de 2004 a los 52 años. ¡Su legado sigue vivo!