Con el debut de X-Men ’97 en Disney+ surgieron más de una interrogante sobre el desarrollo de la historia y sus personajes. Entre ellas, quién es Nathan Summer, por qué Charles Xavier no aparece en la trama o quién es Roberto Da Costa y cuál es su importancia. Sin embargo, hay una inquietud que se esboza a través del segundo episodio de la serie: Cuál es el secreto que esconden Magneto y Rogue.

Aparentemente, Erik Lehnsherr y Anna Marie LeBeau tienen una cercanía que el resto de los X-Men desconocen. De hecho, se trata de una conexión que incluso podría poner en peligro la confianza del equipo.

Una vez que Magneto “se une” a los X-Men, Rogue va a verlo en una de las habitaciones de la Mansión X. Si bien el manifiesta querer estar solo, los dos terminan manteniendo una conversación sobre Charles que muestra cuánto lo amaba realmente Erik.

Una vez que concluye ese diálogo, surge el melodrama. Magneto toma la mano de Rogue e intenta quitarle el guante, diciendo: “Temía que harías todo lo posible para evitar estar a solas conmigo, Rogue”. Pero ella aparta rápidamente su mano y Magneto le pregunta: “¿Crees que tu equipo todavía confiaría en ti si lo supiera?”, para el alto impacto en el rostro de los espectadores.

Todo apunta a que el ex villano se refiere a su capacidad de tocarla sin que ella se apodere de sus poderes. Pero luego Rogue le espeta: “Eso fue hace mucho tiempo, Erik. Y ese gato tiene que quedarse en su bolsa, ¿me oyes?”. Entonces, la conversación es interrumpida por un helicóptero que se dirige a la Escuela para Jóvenes Superdotados de Xavier.

Más tarde, hacia el final del capítulo, el secreto entre Magneto y Rogue se vuelve aún más importante, cuando la voz en off de Storm habla de la necesidad de establecer conexiones y se ve a Rogue quitarse el guante para tocar a Magneto.

Es entonces que los fans de Marvel quedaron con el corazón roto, sobre todo porque Gambito ve a Rogue salir de la habitación de Magneto. Eso sí, aún no sabemos el alcance de su relación o qué pasó realmente entre ellos.

Cuál es el secreto que esconden Magneto y Rogue en X-Men ’97

Como ya pasó con la serie original, aparentemente la nueva serie animada de Disney+ se apegará mucho a los cómics para desarrollar sus tramas. Ya se vio como el cliffhanger del episodio 2 deja abierta la puerta para explorar con Storm ese arco de las viñetas conocida como Life and Death.

Es por eso, que si nos volcamos a los cómics, sabremos que Rogue y Magneto tienen una historia complicada. Sus poderes no funcionan con Magneto y eso los atrae mutuamente. Así, inevitablemente se asociaron en el pasado e incluso tuvieron una relación romántica. Pero lo que sucede en X-Men ’97 parece un nuevo romance que quizás no se había establecido antes.

Los poderes de Rogue y Magneto se cancelan entre sí, lo que significa que Magneto se vuelve inmune a las habilidades de absorción de Rogue. Según se ha explicado, la razón es que Magneto puede producir un escudo magnético que lo protege de los poderes de Rogue.

Así, en los cómics, su relación se ha desarrollado de diferentes formas, ya sea con ellos dos en la Tierra Salvaje, incluso con Joseph o, lo más importante, en la Era del Apocalipsis. Sin se indaga un poco más, en un futuro alternativo distópico donde los mutantes están al borde de la extinción, Rogue y Magneto están casados y tienen un hijo.

De todas sus parejas románticas, Magneto ciertamente se encuentra entre las más complicadas, por que tiene aún más aristas. Porque como Rogue tiene esta debilidad por Magneto, ese cariño se extrapola a su clon, Joseph, una especie de buena versión del malvado villano.

El afecto que Rogue tiene por él hace que Joseph construya la cámara Z’nox, que le permite a Rogue controlar sus poderes. Esto también les permite tocarse. Eso sí, las cosas podrían haberse puesto mucho más serias entre los dos si es que Joseph no hubiese muerto.

En tanto, Rogue ha tenido múltiples otros intereses románticos a través de la historia de Marvel Comics, entre ellos el mismísimo Capitán América, Colossus, Sentry y, claro, Gambito.