Esta semana llegó a Netflix y AMC una nueva emisión de Better Call Saul. Se trató del 11º episodio de la sexta temporada, que llevó por título “Breaking Bad” en honor a la serie desde la que surgió este spin-off, ya que contó con los tan esperados cameos de Bryan Cranston y Aaron Paul en sus roles de Walter White y Jesse Pinkman, respectivamente. Vale destacar que, en Breaking Bad, el título del episodio de la segunda temporada en la que se vio por primera vez Saul Goodman había sido “Better Call Saul”.

Del mismo modo que el episodio anterior, “Nippy”, este capítulo también sirvió para conocer más sobre la vida de Jimmy McGill bajo su nueva identidad de Gene Takavic. A diferencia del anterior que fue completamente en blanco y negro y se ambientó en Nebraska, después de los hechos de Breaking Bad, esta semana se vio una alternación constante entre el futuro y el presente de Better Call Saul (que ya alcanzó la línea temporal de Breaking Bad). Uno de los mayores puntos que se destacó en esta emisión fue el trabajo de montaje de Skip Macdonald.

Lo más importante a destacar en este episodio es que por fin supimos qué pasó con Kim Wexler después de su separación de Jimmy McGill. Atrás quedó el miedo en torno a la potencial muerte del personaje interpretado por Rhea Seehorn, ya que en una conversación telefónica entre Francesca y Gene Takavic descubrimos que ella sigue con vida y que está muy al tanto de las cosas que pasan en Albuquerque, ya que cada tanto habla con Francesca para saber cómo siguen las cosas.

En “Breaking Bad” volvimos a ver a Jimmy McGill perdido en las jugarretas que tanto le quitaron y le costaron en su vida. Cuando todo indicaba que íbamos camino a conocer un final feliz, en donde Jimmy iba a aceptar su vida como Gene Takavic alejado de toda ilegalidad (especialmente, después del grandioso plan ejecutado en “Nippy”), en este capítulo lo vimos tener una recaída. Casi como un adicto que no puede vivir sin su droga, Jimmy McGill no puede vivir sin ser Slippin’ Jimmy. Parte del montaje, además, tiene que ver con esta idea de que Gene Takavic está repitiendo el mismo ciclo que cuando se convirtió en Saul Goodman y conoció a Walter White y Jesse Pinkman.

Hay un pequeño detalle que marca la diferencia con respecto al viaje como Saul Goodman y tiene que ver con la piedad. En Breaking Bad aprendió que no hay que confiar en nadie y mucho menos sentir compasión de una persona que tiene cáncer. Ese error lo llevó a tener que fugarse a Nebraska pero cuando se cruza con el hombre que le confiesa tener cáncer en plena ejecución del plan de robo de identidades, no se apiada de él y hasta rompe su vínculo con uno de los dos delincuentes a los que se había asociado.

+Qué veremos en el próximo episodio de Better Call Saul

La próxima semana se emitirá el anteúltimo capítulo de Better Call Saul que llevará por nombre “Waterworks” (que suele utilizarse de manera informal para referirse al llanto de alguien). No está claro si esto es una jugada de los creadores de la serie para emocionarnos por el final de este tan querido spin-off, o si efectivamente veremos algún personaje más que queda en el camino y muere. Lo que sí es probable es que volvamos a ver a Bryan Cranston, ya que el capítulo “Breaking Bad” concluyó con Saul Goodman llegando a la escuela en donde Walter White enseñaba química, que no es más que la contracara de la escena que se vio en Breaking Bad, cuando Saul Goodman convenció a Walter White de asociarse con él para convertirse en un verdadero Don del narcotráfico.