Pasaron 15 años desde que Disney estrenó Encantada con Amy Adams y Patrick Dempsey como protagonistas. Y ahora la casa del ratón revive la magia de Andalasia con la llegada de Desencantada, la secuela de aquél film que nos introdujo a todos en un cuento de hadas. La cinta arribó a Disney + hace tan solo unas horas y fervientemente puedo afirmar que es ese reencuentro con la infancia que tanto necesitábamos quienes crecimos con el film original. 

Disney + se ha esmerado y asimismo lo hicieron Patrick Dempsey y Amy Adams con su regreso a Desencantada. Interpretando nuevamente a Giselle y Robert los actores se embarcan en una nueva aventura que encanta, entretiene y ayuda a uno mismo a jugar con ese niño interior. Aunque, antes de comenzar a explayarme con lo que es la película en sí, quiero contar su historia porque es digna de un cuento de hadas, de príncipes, princesas y villanos por doquier. 

Desencantada 2, en esta ocasión, se enfoca en el después del “felices para siempre” de Robert y Giselle. Ya pasaron 15 años desde su casamiento y ellos son una familia feliz, pero como todo en el mundo real, su vida no se termina después de ser felices para siempre. Pues, su familia siguió creciendo y tuvieron una hija más, Morgan creció y es una adolescente. Todos tienen una típica vida de suburbio, aunque no todo es lo que parece. 

Giselle (Amy Adams) sigue enamorada de la vida de cuento de hadas sintiéndose aburrida y deprimida con su presente. Es por eso que en búsqueda de un cambio se mudan a los suburbios dejando Nueva York atrás. Pero, esto les trae ciertos problemas: Margot está en su plena rebeldía y Giselle se encuentra en un rol que no le agrada en absoluto: el de madrastra. Por lo que decide cambiar su vida y convertirla en un cuento de hadas. 

Y allí es donde entra este juego de niñez, adultez y cambios con una excelente actuación de Amy Adams. La actriz volvió a captar la esencia del personaje, pero esta vez mezclando dos personalidades que le quedan a la perfección. A su vez, la dupla de ella con Patrick Dempsey vuelve a ser un éxito. Con un estilo único encantan al público y los enamoran con sus ocurrencias divertidas, pero plagadas de música bien al estilo Disney

Por otro lado hay que destacar que la llegada de Maya Rudolph en la piel de Malvina Monroe es un complemento perfecto para hacer de esta película una típica historia de buenos y malvados. Es que ella es quién lo cambia todo. Aunque tampoco es posible olvidar el gran papel de Jason Marsden e Idina Menzel como Edward y Nancy, quienes con su ingenuidad y amor mágico son el toque cómico de la historia. 

Es decir, por más de que Desencantada falla en ciertos aspectos técnicos, como en sus efectos especiales, los cuales en más de una ocasión se nota que no son reales, el resto es totalmente perfecto. La música acompaña, la espontaneidad y ternura de los protagonistas es ideal y el guion es aún mejor. No es sólo por su fluidez, sino también por su orden y desencadenamiento en el que combina todo muy bien: el musical, con el drama, la ternura y las risas.

 

Sin dudas un regreso de Disney que era necesario, pero también deja la vara muy alta para las películas de la casa del ratón que están dispuestas a regresar. Pues, Desencantada 2 captó muy bien la esencia de Encantada y logró jugar con ese recuerdo yendo al golpe duro y conciso: la nostalgia. Y un claro mensaje: después del “felices para siempre” hay una vida por recorrer, pero la felicidad la elige uno mismo.