Año a año la audiencia es testigo de parejas de artistas que inician su romance en el set. El ejemplo del momento es el de Tom Holland y Zendaya, dos jóvenes que se conocieron trabajando en el rodaje de Spider-Man. Pero no es la primera vez que ocurre algo como esto y, en España, el caso que lo refleja es el de Mario Casas y María Valverde. Los protagonistas de Tres metros sobre el cielo compartieron una historia de amor que duró por años. 

La película, disponible en Netflix y en Disney+ en su país de origen, se estrenó en diciembre de 2010 dirigida por Fernando González Molina y basada en la novela homónima de Federico Moccia. ¿De qué se trató? El drama romántico presenta a Hugo Olivera, conocido como Hache, y a Bárbara Alcázar, conocida como Babi. Mientras que él es un adolescente rebelde, ella es una joven responsable, inocente y con padres sobreprotectores.

Dos mundos completamente opuestos se unieron en la primera película de la franquicia. Y así como el flechazo fue inmediato en la pantalla, también lo fue en la realidad: Mario Casas y María Valverde se enamoraron tanto como Hache y Babi. Su química conmovió a los espectadores y también a los productores, que comenzaron a desear que se convirtieran en los nuevos protagonistas de otras películas. Así, también encabezaron Tengo ganas de ti y La Mula.

Su romance parecía marchar de maravillas pero, en 2014, luego de una serie de rumores de separación, finalmente llegó la noticia más triste para sus fanáticos. Y es que Sheila Casas, la hermana del actor, confirmó en su nombre que la ruptura era un hecho. La relación duró cuatro años hasta que decidieron ponerle punto final por motivos que jamás se esclarecieron. De todos modos, el vínculo entre los actores resulta de maravillas.

Teniendo en cuenta que la película se convirtió en la más taquillera durante su año de estreno en España, muchos creen que debería regresar con una tercera entrega. En 2021, durante una entrevista, Mario señaló: “Por supuesto que me gustaría trabajar nuevamente con María. Es una gran actriz, alguien a quien quiero mucho también y admiro. Así que me encantaría”. Ella no se quedó atrás: “Al final los malos momentos se olvidan. Eso es lo bueno del paso del tiempo, que te quedas con lo bueno”. De esta manera, cada uno de ellos guarda los mejores recuerdos del otro y podrían volver a encontrarse en el set sin ningún tipo de rencor o incomodidad.