Pocas series han conseguido éxitos fenomenales como el de Game of Thrones. Resulta indiscutible que la producción de HBO Max se convirtió en una de las favoritas de la audiencia a nivel mundial en la última década. Pero aunque formar parte de la franquicia pueda sonar un sueño para muchos actores de la industria, lo cierto es que quienes viven de adentro el suceso, no lo disfrutan del mismo modo. Así lo contó Milly Alcock, la estrella de House of the Dragon.

El spin-off de Game of Thrones es furor en la plataforma de streaming, posicionándose entre las tendencias cada semana con sus nuevos episodios. El próximo de ellos genera mucha expectativa: el personaje de Rhaenyra Targaryen será interpretado por Emma D’Arcy en una versión adulta, dejando atrás la llamativa interpretación de Milly Alcock como la joven princesa. De todos modos, para los fans, su actuación será memorable.

Con solo 22 años, la actriz australiana supo conquistar el corazón de los fieles seguidores de esta producción que lleva más de una década siendo un auténtico éxito. No obstante, para ella no fue nada fácil dar el gran salto a la fama a tan corta edad, postulándose como tema de conversación entre la crítica especializada, los amantes de Game of Thrones y, como de costumbre, los detractores en redes sociales.

En diálogo con Nylon, Milly relató lo extraño que se siente para ella ser el centro de atención: “Estoy tratando de no mirar todo lo que ocurre y no involucrarme porque no me beneficia. Simplemente me pone increíblemente ansiosa”. Al respecto de los debates en Internet, insistió: “Ver mi cara constantemente me pone tensa. Nadie debería tener que pasar por esto. Es una pu** mier**. No se como las celebridades pueden hacer eso. Es un espacio increíblemente difícil de navegar”.

A pesar de ser muy joven, Alcock tiene muy en claro qué opina de la exposición en redes sociales. “Hay muy poca gente que haya tenido experiencia como la mía y encontrarlos es realmente difícil. No conozco a nadie que haya pasado por lo que estoy pasando. Todos mis amigos son muy normales, van a la universidad, hacen cosas básicas. Mi familia no tiene nada que ver con las artes, así que es extraño. Se siente como si alguien hubiera abierto una caja de Pandora y estuviera mirando a través del espejo. Es un poco como Alicia en el país de las maravillas y es raro”, concluyó.