Una de las grandes características del servicio de streaming Netflix en los últimos años es darle apoyo a sus propios contenidos con un lugar privilegiado en su inmensa biblioteca, por delante de otras producciones que pueden ser más exitosas. Sin embargo, hay casos en los que lo imaginado se vuelve un completo fracaso y estas producciones suelen ser más difíciles de encontrar de un momento a otro.
En paralelo sucede algo completamente diferente, que son proyectos de cine o televisión que en su momento no tuvieron el mejor rendimiento, sea por críticas o recaudación en la taquilla, y cuando son parte de la plataforma logran alcanzar el éxito que buscaron en primera instancia, como Only Mine ahora mismo. Sin embargo, aquí te traemos lo que sucedió con uno de sus shows que prometía ser un furor y quedó en la nada.
+El fracaso que Netflix esconde en su catálogo
A finales de 2016 se anunció que el streaming estaba trabajando en un programa de comedia con estrellas jóvenes, experimentados y una producción en la que se encontraba Charlize Theron. Estamos hablando de Girlboss, protagonizada por Britt Robertson, que se estrenó mundialmente el 21 de abril de 2017 con una gran promoción, pero fue cancelada tras una sola temporada y al día de hoy solo la puedes encontrar en el catálogo buscándola bajo su nombre porque no aparece entre las principales de la categoría “Comedias”.
Se trata de un show inspirado en el libro más vendido del New York Times, Girlboss, de Sophia Amoruso, fundadora de la marca de moda Nasty Gal. La trama sigue a la protagonista, quien comenzó a vender ropa vintage en eBay y a sus 28 años ya había construido un impedio de la moda multimillonario. Si bien se pensaba para más historia, la única entrega consistió de 13 episodios de media hora cada uno, ya que las cosas salieron muy mal.

La recepción por parte de la crítica fue totalmente negativa: en Rotten Tomatoes obtuvo una aprobación del 32% y en Metacritic logró un puntaje de 53/100. Al tiempo de la realización de la ficción se destaparon diversos escándalos en relación a las malas condiciones laborales de la compañía Nasty Gal, los cuales Netflix no tenía intenciones de adaptar en la pantalla para evitarsupuestas demandas.





