A pesar de que originalmente hubo una prórroga al contrato original, que parecía que iba a servir para acercar las partes, los estudios de Hollywood no pudieron llegar a un acuerdo por un nuevo contrato con los actores nucleados en el gremio SAG-AFTRA. Así, se suman al reclamo que los guionistas vienen realizando desde principios de mayo.

Pasaron casi cuarenta años de la última vez que los actores de SAG-AFTRA fueron a huelga en la década del 80. Pero esto no es todo: por primera vez en 60 años, actores y guionistas están unidos en una lucha contra los ejecutivos de los estudios que no quieren ceder ante sus peticiones contractuales.

El contrato original de SAG-AFTRA venció el 30 de junio, pero como muestra de buena fe hubo una prórroga de 12 días firmada por la presidenta del sindicato, Fran Drescher (La Niñera). Lejos de ayudar, no hizo más que caldear la situación que terminó de estallar esta madrugada y que ya tiene intervención federal con el fin de que concilien ambas partes.

El 5 de junio, casi 65 mil de los 160 mil miembros de SAG-AFTRA aprobaron ir a huelga (hubo un voto positivo del 97,9% entre los que se sufragaron). Los reclamos que tienen son similares a los de la WGA: mejoras salariales, revisión de las regalías que genera el streaming y, por supuesto, una regulación del cada vez más cercano uso de las IA en sus puestos de trabajo.

+Qué significa que haya huelga de SAG-AFTRA

Más allá de no trabajar, como parte evidente de la huelga de SAG-AFTRA y la evidente detención de los rodajes en la industria, hay otro aspecto clave de este conflicto. Como parte de su reclamo, los actores no se presentarán a promocionar ningún tipo de proyecto del que hayan sido parte. Por estas razones (y a las claras de que sabían lo que se avecinaba) se anticiparon las avant premier de títulos como Barbie, Oppenheimer y Misión Imposible 7, además de que se suspendieron las participaciones de los grandes estudios en la Comic-Con de San Diego de la próxima semana.