Ya pasaron cinco años desde el día en que se supo que Angelina Jolie y Brad Pitt ya no estaban juntos. El anuncio, que llegó de manera oficial por parte de los actores, terminó siendo el inicio de una batalla legal que, por el momento, parece no tener fin. En la actualidad, ambos luchan por obtener la custodia de sus cinco hijos menores de edad y, por ahora, quien está saliendo vencedor es Pitt.

A pesar de que Angelina Jolie adjudicó y presentó pruebas ante el juzgado de que su ahora exesposo no estaba en condiciones de cuidar de sus pequeños, el letrado parece no haber encontrado las evidencias suficientes para quitarle la tenencia a Brad. Tal es así que, después de pasar días difíciles y declarar lo afectada que se siente por esta situación, la estrella de Maléfica decidió volver a Nueva York.

Acompañada de sus siete hijos, quienes se mostraron muy compañeros de su madre, Jolie arribó a la gran ciudad el pasado 7 de junio. De hecho, todos los herederos de la intérprete decidieron honrarla con una cena sorpresa en Los Ángeles para su cumpleaños, el pasado 4 de junio, la cual disfrutaron en TAO. “Lo divertido para mí es que no planeo nada y todos tienden a planear juntos para sorprenderme con algo”, llegó a decir Angelina en su momento acerca de sus, ahora, adolescentes.

Es por eso que, no sorprende que hayan sido sus hijos quienes decidieran acompañarla a Nueva York. Eso sí, ayer la artista decidió salir por su cuenta sin contar con la presencia de sus hijos ni tampoco de sus guardaespaldas ya que, según la Agencia EFE, visitó a su exmarido, el también actor Jonathan Lee Miller, con quien estuvo casada entre 1996 y 1999.

Además, por lo que informaron distintos paparazzis, quienes la captaron ingresando al edificio del actor con una costosa botella de vino, ambos estuvieron reunidos durante tres horas. Con una gabardina color crema, sandalias del mismo tono y un bolso Louis Vuitton se reencontró con quien alguna vez fue su gran amor y, ahora, por lo que señaló más de una vez, pasó a ser un buen amigo.