Cualquier persona nacida en Latinoamérica escuchó, al menos una vez, una canción escrita por Gustavo Cerati. Pasaron 8 años desde su partida y, desde entonces, su música continúa sonando en cada rincón del continente. En este sentido, Música Para Volar apareció para recordar su legado a través de conciertos sinfónicos que traen de regreso los temas musicales que conmovieron al público del cantautor argentino. Uno de aquellos shows será el próximo 10 de septiembre en Buenos Aires y sus propios protagonistas relataron en exclusiva con Spoiler, cómo se preparan para la gran noche.

Será el próximo sábado en el Auditorio de Belgrano cuando Música Para Volar ofrezca un nuevo espectáculo con más de 50 músicos en escena, orquesta y coro polifónico. No es casualidad, sino que por el contrario este encuentro será posible gracias al trabajo arduo que durante una década llevaron adelante José Matteucci en batería y voz, Julieta Sciasci en bajo, Alexis Thompson en guitarra y Bruno Moreno en piano.

 

“La música de Gustavo Cerati fue parte del fondo sonoro de todas las personas que nacimos en Latinoamérica. Incluso antes de pensar en dedicarnos a la música, esas canciones ya eran parte de nuestra vida”, explica el percusionista. Y sostiene: “Música Para Volar nació con la intención de darnos el gusto de tocar el disco Comfort y Música Para Volar en vivo. En 2012 lo hicimos sin planificarlo en absoluto convocando a instrumentistas de cuerdas. En ese proceso tan rico de diálogo entre la música académica y el rock, se plantó la semilla de nuestro proyecto que hoy tiene más de ocho espectáculos conceptuales y más de 800 músicos que tocaron en todo Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay.

Lo cierto es que el grupo musical está integrado por artistas jóvenes. Es que no necesitaron vivir en primera persona desde el comienzo de la carrera de Gustavo Cerati para enamorarse de sus canciones. Algo similar le ocurre a su público. “Él está dentro de ese grupo selecto de compositores que logran trascender todas las barreras de identificación generacional. Su obra ha dejado una sensibilidad profunda que sigue sumando oyentes al día de hoy”, remarca José Matteucci.

La banda pasó de tocar en bares en Rosario a convocar a su público en auditorios con ambiciosas puestas en escena. Y, en ese camino, incorporaron a su repertorio la música de Charly García y Luis Alberto Spinetta. “No se trata de un homenaje 100% vinculado a la persona sino que -a través de su música- celebramos el legado y toda su vigencia. Hablamos de obras que nos siguen interpelando con actualidad, discos de los que seguimos descubriendo su belleza”.

El show corre bajo la modalidad “a la carta”, con composiciones de la cultura rock latinoamericana. En este sentido, la audiencia tiene la oportunidad de seleccionar arreglos sinfónicos, versiones acústicas o eléctricas de canciones eternas: “El formato nació este año, luego de no poder tocar durante la pandemia. Lo vemos como un reencuentro con mucha euforia. Quisimos abrir el juego y saber qué quieren escuchar. Para eso, lanzamos un ‘menú’ a nuestro sitio web, eligen desde cada ciudad y armamos el espectáculo, enviándoles las partituras a la orquesta y nuestro equipo técnico”.

En diálogo con Spoiler, José Matteucci opta por su tema predilecto del ícono argentino: “Mi canción favorita para tocar es Té para tres. Parece que existiera desde antes de la humanidad. Es una melodía que uno siente tan primitiva pero al mismo tiempo perfecta. Tiene una magia antropológica”. ¿Qué hay del público? El músico concluye: “En casi todas las ciudades, hay dos canciones que siempre piden. Una es Corazón Delator, que evidentemente hay mucha intención de escucharla en versión sinfónica. La otra es Trátame Suavemente, que si bien no fue escrita por Gustavo Cerati, le dio un toque que la convirtió en un tema muy querido”.