El 11 de septiembre de 2001 era un martes común en Estados Unidos. Soleado, despejado y los ciudadanos empezaban su rutina como cualquier otro día. Los adultos se dirigían al trabajo, los chicos al colegio y otras miles de personas se desplazaban por el World Trade Center sin imaginar que ese día cambiaría su vida para siempre. A las 08:46, cuando la ciudad recién estaba arrancando, la peor de las tragedias sucedió. 

Al final del día el mundo había cambiado. Estados Unidos, el país que parecía inquebrantable e irrompible había sufrido uno de los ataques terroristas más impactantes de la historia. Más de tres mil personas murieron en lo que fue el inicio de una guerra sin fin con el grupo Al Qaeda. Y a 20 años de la tragedia de aquel 11 de septiembre de 2001, el mundo no olvida, el mundo no perdona. 

Cronología del terror: cómo fueron los atentados a las Torres Gemelas 

El sol iluminando, la gente comenzando su mañana en lo que parecía un día normal. Pero, a las 08:46 de la mañana este pensamiento cambió, los ojos empezaron a llenarse de lágrimas, la sorpresa en la cara de los ciudadanos no podía faltar y menos los gritos de pánico. La tragedia estaba comenzando: un avión de American Airlines se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center. 

A bordo de ese avión había 78 pasajeros y 11 miembros de la tripulación, quienes murieron en el acto. Pero, como tal atrocidad era impensada, por varios minutos se creyó que no se trataba más que de un accidente. Y estos pensamientos cambiaron cuando a las 09:03 un segundo avión se estrelló en la Torre Sur del World Trade Center. Estos impactos trajeron serias consecuencias a los edificios. 

Primero que nada los incendios, provocados por el choque de las Torres Gemelas y agravados por el combustible de los aviones dañaron el acero de las estructuras. Y como causa y efecto, tras arder por 56 minutos, a las 09:59 la Torre Sur se derrumbó siendo seguida por la Torre Norte a las 10:28. Esto fue motivo de huidas, gritos de pánico y desesperación por todos aquellos que estaban en las calles circundantes. 

Los peatones, inundados de tristeza, sorpresa y mucho dolor, fueron perseguidos por una nube de polvo y cenizas que provocaron las Torres Gemelas al caer. La tragedia y el terror parecían no tener fin porque como efecto rebote el edificio 7 del World Trade Center también se incendió y terminó por derrumbarse empeorando así la acumulación de escombros en las calles. 

Este desastre en Nueva York causó la muerte total de 2753 personas. Pero, en paralelo a que el desastre de las Torres Gemelas sucediera, el grupo Al Qaeda también atacó el Pentágono. A las 9:37 un tercer avión se estaba estrellando contra la pared oeste del Departamento de Defensa de Estados Unidos. 

Como consecuencia, las 125 personas que estaban dentro del edificio  murieron, al igual que las 64 que viajaban en el avión. Y en este caso hubo un saldo de 106 personas heridas en total. Acá, a pesar de que la nube negra y la desesperación de Nueva York no se iban, el incendio fue más triste y desesperante: tardó en apagarse varios días. 

Luego, y muy pegado al avión dirigido al Pentágono, el vuelo 93 se estrelló a las 10:03hs en un campo cerca de Shanksville en Pensilvania dejando un saldo de 44 muertos. El objetivo de este vuelo era el Capitolio de Washington. Lo que ocurrió exactamente en esta ocasión todavía es desconocido, pero varios informes aseguran que los pasajeros tomaron control de la situación evitando así otra tragedia. 

Las grabaciones de voz indican que hubo una violenta lucha ya que algunos pasajeros se habrían enterado de los ataques que estaban sucediendo en el mismo momento que su avión fue secuestrado. Sospechando ser víctimas del mismo complot tomaron las medidas necesarias para salvar a su país de otro golpe.

Las consecuencias del 11-S: 

Consiguiendo un saldo de 2977 personas muertas, la organización Al Qaeda se adjudicó los ataques trayendo así más sangre, tristeza y desesperación a los afectados. Las vidas de todos cambiaron porque Estados Unidos se sumió en una guerra que impulsó el temor y más muertes. 

Y a pesar del dolor y la tristeza, todos se olvidaron de los héroes. Todas estas atrocidades que sucedieron hicieron que miles de voluntarios y socorristas tuvieran que llevar a cabo tareas de rescate para encontrar sobrevivientes. El operativo duró hasta el 30 de mayo de 2002 consiguiendo así que la mayoría de los trabajadores contrajeron cáncer por aspirar polvo tóxico. 

Así que las muertes de los atentados no fueron las únicas, el dolor no terminó y no terminará nunca. Hay tragedias que marcan no solo a las familias, sino que a un país entero, al mundo entero. A 20 años del peor día en la historia de Estados Unidos el dolor sigue intacto y las lágrimas siguen floreciendo.