David McCallum fue un popular actor de TV que se destacó, especialmente, en las series The Man from U.N.C.L.E. y NCIS. Lamentablemente nos toca informar el fallecimiento del intérprete que pasó sus últimos momentos el pasado lunes junto a su familia en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, informó CBS.

“Era el padre más amable, genial, paciente y cariñoso”, escribió su hijo Peter McCallum en un comunicado de la familia, difundido por CBS. “Siempre antepuso a la familia a sí mismo”, agregó. “David fue un actor y autor talentoso, amado por muchos en todo el mundo”, se lee en el comunicado de la cadena. 

Una pérdida irreparable que deja un buen recuerdo

El mensaje continuó: “Llevó una vida increíble y su legado vivirá para siempre a través de su familia y las innumerables horas de cine y televisión que nunca desaparecerán. Extrañaremos su calidez y su entrañable sentido del humor, que iluminaba cualquier habitación o estudio de sonido que pisaba, así como las brillantes historias que a menudo compartía sobre una vida bien vivida”.

David McCallum nació en Escocia y después de varios papeles en la televisión británica, tuvo su gran oportunidad en Estados Unidos con el show de espionaje de la década de 1960 The Man From U.N.C.L.E., donde le prestó el cuerpo al agente Illya Kuryakin. Encabezó el elenco de ese programa junto a Robert Vaughn, quien le dio vida al espía Napoleón Solo.

El experimentado actor logró un par de nominaciones al Emmy por aquel papel y desde entonces no paró de trabajar. Se destacaron sus papeles en las películas The Great Escape y A Night to Remember. También su trabajo en The Invisible Man, que a pesar de sus revolucionarios efectos visuales duró apenas una temporada. Entonces llegó su papel más relevante de los últimos años en NCIS.

En la serie de investigación David McCallum interpretó a Donald “Ducky” Mallard, un hábil profesional con algunas excentricidades que sirvió como punto referencial para el resto del equipo de investigadores que protagonizaron esa historia tan popular de CBS. Sobreviven al actor su esposa durante 56 años, Katherine McCallum, cuatro hijos y ocho nietos. Una vida que dejó marca en más de un sentido.